• Peregrina Flor
    Senderos de sol y nubes

    Elipsis cinematográficas

    por Peregrina Flor
 

Andar en bici, me gusta andar, caprichos del alma no recuperar, perderse en la sombra, no poderse ver bien en el espejo, buscar y no encontrar, no tener remedio ni poder curar. No sentir, no ser nada, nadie, nada, poco, menos. Andar en bici con mis pantalones cortos, camisa de cuadros, zapatos nuevos, pelo recogido, pinzas monitas, sueltos los pensamientos, así toda mona, pero sin causar envidia porque soy gorda de atar, ya fui guapa ¿eh?, andar en mi bici, andaré sin más, paso a paso, elegante, pasito para atrás, no, eso no, no y ya, bueno, mejor andar siempre hacia adelante, poder escuchar versos tiernos, danza que te danza, gusta que te gusta, nada que te nada y nada de nada es nada.

Brillos, lluvia, cortarse el pelo, anunciarse con el tiempo, ¿quién me hará caso?, el perro Simón, no preciso más. ¿Quién responderá?, si hay los deseos puros de matar, brillos de esperanza, ya los desprecié, no quiero abundancias, no perder la fe, si todo se arregla y todo se remedia, todo tiene un nombre, todo su consuelo. Anda ya y dime si quieres un donut, si amas la vida o si duermes sólo. Dios ayúdales, envíame la suerte de poder estar en soledad con mis problemas, no en esta mecedora rota, aquí vamos mal, te va regular, vamos hacia atrás y detrás… no hay nada. Un tren me pasó por encima y estoy muerta, partes de mi entran en crisis por su destrucción, se declaran en guerra y buscan vengarse, sin conocer la esperanza al carecer ya... de vida.

Todo lo que se deja es oro, todo vale, todo se recuerda y se merece un diez. Oro y platino, bronce, es alimento y sustento y es puro cuento. No sé si al atravesar esa puerta moriré otra vez, todo lo que se deja, todo es oro, azabache. Sólo una cosa, no matar sin saber bien, sin consultar, en ocasiones las almas que menos nos saben son las que oran y se merecen resistir, sobrevivir. Oro, oro, oro, oro. Ora. Y que sea ahOra. AhOrra también. Todo es bendición, amor, metal, Dios, abundancia oro es. No incluyas la muerte en mis archivos, no me separes de la dignidad del ser... oro reluciente, oro que se queja para siempre. La voluntad puede ser de oro, entonces se lograría cualquier meta y si no es así, dejar que otros las logren, oro, plata, platino, bronce y me voy.

Ha comenzado mi último rodaje, mi película final, antes de dejar esta aventura de hacer lo que hago tan mal, sin maestros, sin castigos ni premios, sin dinero, sin esperanzas de ganarlo y deseando que si algún día se diera el caso, fuera para los necesitados.

Luces, cámaras y acción, se rueda, no son escenas, son secuencias dramáticas también, capítulos sueltos, ensayos, pruebas sin valor o con el. Silencio, rodaremos todo seguido, que no hay tiempo que perder. Antes del último suspiro del amanecer debe estar la cámara de cine guardada, los sueldos cobrados y el copión preparado.

Silencio, que va en serio, es mi último rodaje y quiero que salga bien, buena luz, buenos paisajes, actores, cámaras, scripts. Todo.

No recibiré felicitaciones, no habrá público, no importa, ¿cuántas cosas no han tenido quienes vieran por ellas?. Debo elegir bien los objetivos, desenfocar los fondos que no me interesen, que las caracterizaciones de los personajes sean buenas, el vestuario, los efectos especiales, sea acertada la elección de las localizaciones, que haya cover sets en los exteriores.

Elegir la figuración no será fácil, también serán ellos protagonistas de mi última obra, de forma excepcional, innovadora, increíble, pero cierto. Fuera de la “Teoría de la Comunicación”.

Aquí dejo tus enseñanzas, amigo. Hay que apartar los malos calores y debemos luchar porque haya justicia en esta mala bola terrenal que habitamos llenos de miedo, pavor. Aquí está lo tuyo. Por culpita de todos el mundo es malo, hay que ser sanos, justos y... valiosos seres humanos. Así lo desean ellos, lo desean todos, nuestro gran amigo, nuestro salvador, él es nuestro fiel colega que nos ayudará, no nos crucemos de brazos, sigamos caminando como si fuésemos las damas del sol.

Gato guay, del Paraguay, venido del Uruguay, llegando a Venezuela y allá se va y allí... mi canto para vivir nuevamente tierra adentro, cara a cara, Guadalupe hermosa no vacilaré en mi llanto.

Pelo corto y a él, el noble corazón, grande en todo y mi misión... ¿la habrá?, sólo ser, existir, ser como ellos porque somos lo mismo. Rosa del viento, sol y penumbra y canción lejana. Pelo con mechas, versos de risa sintiendo vergüenza, ¿y qué?, es mi evento, sienta o no amor, creo que no, no soy capaz, no me cabe, pero ¿sabes?, ya es demasiado tarde, ya no nos besaremos ni muertos, ya no nos veremos más. Ya nada porque te ganó el más grande, el amor de verdad que quiso unirse a mí puede que... aquella tarde en que travieso estaba el corazón de niña obesa que fui yo, no no, es falso, siempre he estado delgada. Por eso, rebeldes mis órganos que enfermaron sin razón justificada, quisiste perder y me agrada, elegir olvidarte de mí. Cobarde elemento ojala te toque sufrir un poco.

O él o yo, trata de integrarle, ¿saben?, hiperactivo sigue siendo, sigue deshaciendo el trabajo de otros, ¿y qué?, él o yo, entonces así, uno de ambos, integrarse poco a poco pero ¿hasta cuándo?, bueno está y es así, vale hay que sufrir, bueno hay que pasarlas o no haber nacido, o él o yo, los dos no, bueno así, bueno ya, bueno. Elegid. Dios, gracias y desgracias, de tos padezco y de infelicidad... un poco, no demasiado que lo sepas aunque me gusta escribir que lo paso mal. Padezco desdicha y delgadez, pero no extrema. Sufrir, padecer, vencer, volver a dormir y a soñar, triste estado, ¿por qué?, sácanos pronto de aquí, amén.

Pancho está en el psiquiátrico porque imaginó que unos sujetos del Sur le pegaban, tiró a la basura el microondas, el horno, no se tomó la medicación que le regulaba el ánimo, se lo llevaron allí, es bipolar, necesita medicarse todos los santos días, sin falta... no quiere y sufre las consecuencias, cae en depresión, lo encierran y lo convencen de que debe volver a cuidarse.

Quiere ser normal, no un loco, cree que le van a implantar un microchip para saber de quien es y donde puede estar. Son seres poderosos que quieren dominar la Tierra a su modo. Vuelve con su gitana y se cree un ser divino, su buen corazón le traiciona de nuevo, carga las bolsas a las viejas que cruzan las calles, compra caramelos a los niños, pero no se cura. Está amarrado a esas pastillas que no serán su fin, ¿no sé cuál será?, dulce milagrito espero, hoy siete de diciembre de 2006.

Ahora hago menos trabajo, tendré que valorar si vale la pena, ahora menos labor, pero un hiperactivo y un maníaco sexual tengo que aguantar, tendré que valorar que pasos quiero seguir, por donde debo ir, como proceder, nacer y caminar, pero ¿hasta dónde?, quizás me compense trabajar más, quizás también… disimular.

Probar el amor de un cuerpo equivocado, tenerte a mi lado y odiarte, despreciar tu ser... Infinita desgracia, la mía. Tener que verte y tenerte al lado y escucharte, no sé cuanto tiempo lo resistiré pero estoy mal, muy mal. Quiero separarme, que se vaya lejos para siempre, pero nadie escucha, nos lo han calzado y hay que aguantarlo, queda eso. ¿Qué le he hecho yo?... no me lo merezco pero toca aprender de lo malo y lo bueno, soy tangible y existo, no poder escapar, correr no sería un ejercicio sano, podría provocarme el infarto.

Andaré con el viento paso a paso, soplo a soplo, que con estas palabras lo que no fue ya no lo será jamás y esa es mi meta: que me llamen idiota, poca cosa, lombriz. Esperando el último viento andaré constituyéndome en la referencia futura, a pesar de nada haber tenido ni cosechado de nadie más que los desprecios. Paso a paso daré, destruiré los elementos, los aniquilaré, andaré con el aire fresco que corre veloz y es seco. Volver a empezar, a ser y a rechazar. Al señor Viento escuchar y desear su último aliento, su trueno y su adiós. Caminaré con gracia majestuosa, esperando el final real que llegará para cubrir mi pobre y sin embargo nutriente lamento. Acabarán las pesadillas en que me he metido, aire de pacotilla que me haces esperar como tantos otros fenómenos de la naturaleza. Eres un mentiroso que vienes y vas, ven y quédate y méceme y muere, entonces sabré que podré reír, desaparecer de estos sitios y alejarme para siempre, no seas vengativo, sé amigo, aventurero, no cruel, sé capaz de morir por mí, que tu último suspiro tenga en mí su destinatario, no guardes silencio, pero llega a mis calles ya para ejercer tu papel de viento.

Amigo invisible; ¿Por qué suenas si no llueve?, ¿por qué levantas las olas falsamente?, ¿por qué me animas y me dejas?, vuelve don Viento con su sombrero y mece las olas de un mar y la lluvia cae ansiosa de que la pueda tocar, se asoma y resucita a los elementos: rocas, arena, edificios... pero el viento es un mentiroso, dice que "te quiere" y se va. Sé que morirá en el mar, quiero que me deje ahora, ya le viví y pensé, está interiorizado en mi ser, deseo ser feliz pero le vent vient, reste, m´aime... Mi corazón ya no desea pensar en sus virtudes ni en sus defectos. Ya no.

Bajar a limpiar el trastero sexto C, ¿por qué?, porque las cosas deben estar limpias, nítidas, deben resplandecer, oler bien porque son mis cosas, porque me pertenecen y nada más y es suficiente. Bajar a limpiar el trastero 6-C porque es necesario, porque no tengo chacha y es imprescindible que esté limpio después de haber estado tan sucio, me toca de cerca el tema, es mi problema.

Fui mujer de paso en la vida de él, llegué a esa conclusión, fui mujer de un día, una poca cosa y por eso mejor irse al Oeste y olvidar que nada fui para su ser de serpiente. Ya no estaré más allí, en su presencia infernal que me llena de dudas y de preguntas que hacen que pierda mi inocencia.

Anda y llórale, ándale y ándale, y ve, y sé, y cúbrele, y corre, y tropieza, pero vuelve, tú sí, regresa, vuelve siempre a creer en lo imposible. Imbécil. No hubo amor, debo saberlo en cada paso que doy, no hubo amor sino deseo de estar cerca, más no amor, de eso no, no debo creer en su cariño, en su ternura, aunque sea negro y sienta simpatía por los de su raza, no debo. Si fue tan falso como todo lo falso y tan mediocre como todo lo mediocre, no hubo amor sino estrechez, me ha hecho sentir culpable sin serlo.

La muerte llegó y sufro por ella, cuesta resistir a la pena, la ayuda se espera y se desespera uno hasta los límites insospechados del ser. Soy poco generosa conmigo misma, soy yo, mi mamá me mima y me grita también, te enteras de todo porque lo cuento, pero nada de lo que siempre he contado es cierto.

Nadie sabrá de mis verdaderos sentimientos, de mi año de insomnio y mi cabeza loca esperando grandes cosas, mi lucha interior, mi batalla que no he ganado y las vergüenzas en que me metí, maldita sea la opción de resistir habiendo sido mejor cortarse las venas, pero no, el hombre debe aprender a soportar las pesadas cargas y las pruebas celestiales. Seguir en pie cuesta un mundo, querer huir de la miseria y querer arrebatar la suerte a otros, arrasar con todo, romperse la cabeza con cosas útiles, no con tristes cuadros mentales. Estoy demasiado triste para sobrevivir sin contarlo...

Quiero que llueva mucho de una vez, hágase, acábese la misión que es más infierno que otra cosa, pero que también es lo mío. Lluvia, truenos, nieve, venga ya, ya no puedo más, aunque sólo sea un minuto deseo ganar un premio a la dignidad, ser una excepción mundial, unirme a los buenos aunque mala sea, mi alma está perdida y volveré a nacer... lo sé. Gripe que no me deja, me fastidian tus presencias inesperadas y frías, llenas de complicaciones, crueles son las visiones de mi alma atormentada que fue, sin embargo, feliz. Gris, tos, fiebre, malestar general, cama, mucha cama.

Cortinas rotas, cuadros de marcos color rosa y yo, que vivo esperando el paro cardíaco por mi año de insomnio et mes cauchemares, mi incomprensión del mundo y mi jaqueca, irse a negro, irse lejos y poder así, olvidar, Chopi, chip, Chipo, chap, Chipi, champán, rojos, marrones, ojos que te ofrecen dulzura, enciclopedias, reciclar para vivir y volar, volar y volar, grises, ocres, cortinas ¿pero las hay?, de esos colores tristes ¿las hay?, no las tengo, yo no ¿o sí?, no, no, no te engañes. Yuppy Sosyta te castigará.
Lleva cinco años lloviendo, 2002 que dos, 2003 tal vez, 2004 que abajo, 2005 que pincho, 2006 ¿qué ves?, llueve, llueve, nieva, llueve, caen gotas, bolas benditas que caen desde arriba y yo las recibo en la almohada, lloro, porque sigo sin regresar a Venezuela, grande mi pena en la espalda mora, no me la puedo sacar, cae y cae gota a gota y sigo aquí, con dolor, mucho porque no comparto mis ilusiones con ellos y lo sé. No hay cura en el presente, desconozco un futurible, que el naranja se vaya a negro, no lo sé. Venezuela, gran señora que me espera por ser suya aunque no quiera ni me importe ni me enorgullezca. Llena de esperanza cruzo los ríos con la intención de encontrar la ansiada felicidad, no entre enfermos, eso no, no en hospitales generales que apagan mi voz.

6 de diciembre de 2006, llueve, 8 de diciembre de 2006, llueve más y hay ciclones. Y que bueno es, que cariñoso, caliente, agradecido, abrigadito, cubos de agua, aire a aire recibo la brisa inquietante que sin embargo me abandona después de tocarme, ¿a quién puede recordarme?, iré en barco e iré rezando 1 y 2, 2 y 3. Y en este puente de la Constitución cuanto restará por ver llover ¿cuánto más?, tormento cruel que ya pesa.

Y yo deseo que llueva más y más, hasta la última descarga de las nubes pues es mi tarea, en función de los mandatos de todos los que me ordenan ser yo. Lluvia que te quiero lluvia, verde que te quiero verde, ven a llenarnos el alma de calor. Lo verdaderamente campestre, es mi sitio, mi cobijo, quiero el agua que puedo beber, la que no, no. Entonces ese bien es de todos, pero no toda tomaremos, muchas cosas que se quieren se deben dejar atrás. Porque no te quieren ya. Hay que llenarse de lo verdaderamente luminoso, es mi sitio, quiero a los que no quieren, amo a los que no aman, venero a los que no veneran, para que me dejen en paz. Mi sitio no está aquí.

No puedo con todo, por eso pido salir, escapar a tiempo y ahí va mi oración, quizás mi única oración y la rezo siendo sincera, pido irme a tiempo, escapar, saltar el muro, no puedo con todo, no puedo y ya está, salir mañana mismo. No hagas más larga mi espera ni más pesada mi carga, acúdanme y no se las den de jefes, debe haber compasión y deben tender una mano, sin miedo y a tiempo, sin soledad y con valor, sin importancia, la propia de estos tiempos, con atrevimiento porque ya basta, bastante hice, pero ya no puedo más. Amapola Yogitu Azul seré, personaje que un día dibujé.

Querer salir ilesa, sin un sólo arañazo, sin dolor del gordo del dedo del pie, querer salir sin heridas. Tener que lograrlo, valor, coraje, querer sanarse, resistir, poder con la rinitis y el catarro, la gripe, querer salir sana, con la cabeza bien alta, pero ya no se puede, ya pasaron demasiadas cosas que en mi alma llevo, ya hay demasiado aprovechamiento indebido y desgracia a mi alrededor. Estoy marcada, se esmeraron en cicatrizarme con cuño de hierro, mentes desgraciadas y suya la desgracia debe ser también, no sé si podré, lo deseo claro, quiero sobrevivir.

Volver a Venezuela, Venezuelita... pago a pago, paso a paso, billete de avión en mano, pasaporte que me voy, cuando acabe todo me voy, volver al Caribe donde un piso aún hay. Volver. Regresar y no volver a emigrar, palmo a palmo, risa a risa, con avión y sin trampa, para que nadie sepa que me fui al Estado Miranda o Trujillo, Portuguesa o Falcón. Que nadie sospeche jamás, que nadie tenga dudas, que nadie jamás se entere, nadie es nadie, irse y no volver y de allí talvez a Colombia o Perú. Por eso deseo salir ilesa, pero salir pronto, prontito, prontote, salir antes de recibir un puñetazo, libre, airosa, gloriosa y salir viva que es como Dios quiere que salga. Soy Clotildita de Yaracuy, otro personaje de mis cuentos.

Me han aguantado en el trabajo pero lo he hecho por dos o tres, así que me merezco un beneficio a mayores, soy productiva y activa, no a la basura para mi vida que mucha dicha les he dado yo, mucho ahorro, mucho afán. Puse un 50 o un 90% de esfuerzo más que ellos, he trabajado duro.

Morirse pronto pero no sufrir más la desdicha y el tormento, la cruz azul cobalto, la sartén y el azúcar que no se tomará. Vivir es como estar muerta, causa inquietud y ese muro no pasa sin más. No verse atada a la vida, el haber nacido un mal día creo yo que me marcó, y sin embargo gustarme su mes y el número, pero así, bajo esta triste condición quiero alejarme y estar sola, sin demonios, sin Dios, sin nadie, sólo yo, pensando en la eternidad, en lo infeliz que pude ser... Lo que realmente me anima y llena, abriga y ama es su voz, la que dice que me espera y pronuncia bien mi nombre: Flor, Amanda Flor, amapola azul, virtud, abrazados ambos bajo la inmensa luz del sol, de nadie se aprende a amar, no hay tal novedad. Fluye el amor en solitario, nadie sabría explicarlo. Nadie sabe, Flor.

Zig zag, quédate atrás, palabras que no conocí, virtudes que no me visitaron, amores que no tuve pero que disfruté a mi modo universal, he dicho bien, sólo una vez, zig zag toda la mañana sin haber bebido una copita de brandy, penumbra que me deslumbra porque no quiero irme a gris. No fui la meta, fui el medio… pero seré su cruz.

Amenazas de muerte recibo y yo no quiero morir, que alguien lo impida día a día, que no sea imposible, que las amenazas mueran y viva yo, que en mi buzón de correos encuentre la voz de mi amigo Ricardo, el que creo el verdadero amor. Amenazas que cesen ya que no me dejan vivir en paz, que no toquen a mi timbre ni golpeen mi portal ni me canten serenatas ni reciten falsos versos, Amenazas no las quiero que se vayan con ellos.

El cielo brilla pero yo sigo postrada en una cama con tos, dolor de garganta, sin poder salir ni a ver el campo, el cielo brilla pero yo sigo sufriendo las consecuencias de la ira, la avaricia, la desolación del colega, la injusticia. Sufro de incomprensión, tapada con mantas y tomando chocolate caliente.

No es llenar por llenar, paso a paso, verso a verso, cuento a cuento, palabra a palabra voy llenando este cuaderno que podría ser famoso algún día, que llegará a ser importante de no ser por la mano del hombre que todo lo destruye.

Me saqué el pasaporte para ir a Caracas, Candelaria, Las Mercedes, Ño Pastor a Misericordia, Nuevo Circo, Avenida México, San Jacinto, La Hoyada, Sábana Grande, Parque Carabobo, Lagunita Country Club, Los Caobos, Avenida Francisco de Miranda, Macaracuay, Cementerio del Este, espérenme que este lugar ya no me sacia moral ni anímicamente.

Todos moriremos; es ley de vida hacerlo, no soy la bella mañana, no deseo la venganza ni el rencor ni un altar lleno de flores, deseo morir en paz. Soy normal como cada cual, olas del mar, dulce perfume, fresco y rico olor me arroparán para demostrar mi tesis. Cantaré al amor, si no lo he hecho ya. Ustedes sabrán. Corazón abierto a la luz nueva, con flores en el pecho lleno de soledad incierta de quien no desea ya recordar jamás. Tapada de amor, puro amor celeste.

Soy como cualquier ser humano, como somos todos, la gente se parece demasiado, es mi conclusión de ser peregrina por el mundo, de visitar espacios y cambiar de ciudades. Luchadora, con deseos por cumplir, buenas referencias se darán de mí, soy lo que soy, que no haya obstáculos, demostré capacidad, tenacidad y buena fe. Ser uno más.

Verse vieja y vacía de tantas cosas, huecos que nuevas situaciones no deseadas fueron llenando, llegar a ser anciana a pesar de todo y desearlo, pero siempre viendo hacia adelante porque detrás no queda nada.

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