LA WEB de la ARTRITIS REUMATOIDE

  • CONSULTAS DE LOS LECTORES

    • CONSULTA de...
    • Miguel y Rosa de Alzira (Valencia), España, con el Asunto: Desde enero con la dieta, ¡gran mejoría! y Fecha: 02/10/2011
    • Saludos cordiales, Alonso. Antes de nada agradecer que haya creado esta página web, su experiencia con la dieta para vencer la AR nos ha servido y sirve de ejemplo, ante el batiburrillo que hay en internet.

      El año pasado mi madre Rosa y yo nos decidimos a escribirte acerca de la AR y artrosis que lleva sufriendo desde hace de 6 a 7 años. Tras diversos intentos hablé con mi madre para que se planteara seguir la dieta seriamente, y así, el 1 de Enero de este mismo año, comenzó con la dieta. Cuando empezó, mi madre tenía inflamación en muñecas, tobillos, hombros, algunos dedos, y sobre todo en las dos rodillas, en las que también padecía artrosis. No podía caminar, para moverse por casa tenía que desplazarse sentada en una silla del tipo oficinista, muy despacito, impulsándose como podía con las piernas. Estaba al borde de la depresión, siempre llorando y lamentándose, se sentía inútil, y a veces decía que prefería morirse. No tenía fuerza en las manos ni en las pierna debido al dolor contínuo, apenas podía levantar un poco los brazos. Al levantarse y sentarse, el dolor era aún peor, le costaba lo inimaginable estirar o doblar las piernas, cuando tenía que ir al wc o para lavarse, y le crujían con cada movimiento. Hoy a 1 de Octubre del mismo año, mi madre se levanta y se sienta sin apenas esfuerzo, le siguen doliendo las rodillas, pero ahora apenas le crujen; puede levantar los brazos, ha ganado peso, tiene fuerza en manos y brazos otra vez. Ahora camina sin muletas por casa, despacito, pero puede incluso ayudar a poner la mesa, llevar platos, etc. El dolor artrítico se ha reducido casi al completo, aunque por la artrosis le siguen doliendo las rodillas, mucho menos, eso así, y ahora está tomando cartílago de tiburón. Cuando sale a la calle lleva una o las dos muletas, puede dar una vuelta a la manzana, va a ver a sus amigas del barrio, se va al bar a tomarse una infusión... Está muy animada, y lo mejor es que ha terminado por darse cuenta ella misma de la eficacia de una alimentación más natural, y cada vez está más convencida: por ejemplo, el otro día comió unas chuletas de cordero a la plancha, por lo visto bastante cocinadas, y se le hincharon los pies y tobillos durante 5 días.
      A veces hace excepciones, como comer un poco de pizza, o tomar una rodajita de queso, pero siempre lo acompaña con un buen plato de ensalada variada. Come fruta y frutos secos casi todo el día, y hace una comida de más peso al día, siempre acompañada con ensalada: arroz integral con verduras al vapor, salteado de verduras, carne al vapor, pescado al vapor, huevos pasados por agua, etc. Incluso ha aprendido a preparar un rico pan al vapor con harina de arroz y garbanzos. También ha estado tomando jalea real, polen, y kéfir con agua durante varios meses.
    • RESPUESTA
    • de Alfonso Estudillo Calderón - 02/10/2011
    • Hola, Miguel y Rosa María:

      Sin duda es importante la mejoría que ha conseguido tu madre con el seguimiento del Régimen durante estos 9 meses. Sin embargo, estoy convencido de que esa mejoría parcial se podría haber convertido en una mejoría total con un seguimiento mucho más a rajatabla de las pautas que marcamos en el Régimen.

      Sí, ya sé que es difícil tener que preocuparse de que no entre en nuestra dieta todo ese montón de cosas que antes era nuestra comida normal... Pero, también eran nuestra muerte en vida, inflamaciones y dolores que no nos dejaban vivir, inválidos, inútiles, llenos de sufrimientos y, como decía tu madre "...para esto, prefiero morir".

      No se pueden hacer excepciones ni relajarse en el seguimiento del Régimen. Haciéndolo a rajatabla ya estamos comiendo multitud de tóxicos: trazas de abonos químicos y plaguicidas que acompañan a los tomates o las patatas; hormonas, antibióticos y componente de una nutrición con piensos no naturales que nos vienen con las carnes de ternera, de cerdo, de pollo, etc.; trazas de mercurio y otros metales pesados que acompañan al salmón, al pez espada, al atún y hasta a la humilde sardina; la multitud de aditivos químicos que se nos sirven con toda clase de alimentos procesados, y etc., etc., etc., que nos es imposible eludir. Así que, si a esto le unimos el trozo de queso, otro de pizza y unas chuletas hechas a lo "viva la virgen", aunque los acompañamos de una fuente de ensalada, la cantidad de elementos tóxicos ingerida es alta y no tiene más remedio que pasarnos factura.

      Así, pues, y como quiero que la próxima vez que me escribáis me hables de que sale a la calle sin muletas, que corres y subes escaleras y que eres capaz de marcarte un zapateado o bailar rumbas en las fiestas del barrio, he de pedirte que me sigas el Régimen con total fidelidad, a rajatabla. Dentro de un tiempo, unos meses, un año, cuando te sientas que tu enfermedad ya no es sino un mal recuerdo, ya hablaremos de excepciones y de qué cositas se pueden comer sin que el monstruo vuelva a revivir nunca más.

      Sigo o vuestra disposición. Un saludo cordial.

      Alfonso Estudillo Calderón

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