La Web de ANABEL
  • RESEÑA DE LIBROS

    SCAT
    de ALBERT GARCÍA RIPOLL - Carena, 2008

  • ScatEsta vez reseñamos un libro innovador y comprometido. “Scat” es el seudónimo de un joven “graffitero”, quien, tres años después de los acontecimientos que narra, escribe el libro y lo hace, lógicamente, en primera persona. Se trata de un ejercicio literario considerable, ya que Albert García Ripoll no es el nombre del escritor que ha imaginado al personaje, sino un seudónimo. Acaso porque comparte algunos aspectos con Scat o porque el escenario geográfico sea el mismo, ha querido permanecer al margen de la historia y se lo vamos a respetar. En la novela se evidencia cómo un personaje puede emanciparse y cobrar vida propia, ya que el joven Albert sí parece haber existido o, al menos, lo hace siempre que leamos el libro.

    Decíamos que la novela es innovadora por esa capacidad del autor de esconderse tras el narrador y de permanecer alerta, pero sin inmiscuirse en lo que el propio Albert quiere contarnos que no es, ni más ni menos, que unos acontecimientos que marcaron su vida cuando él aún cursaba 2º de la ESO.

    Albert García Ripolles un joven adolescente que vive en L`Hospitalet de Llobregat y que, como tantos otros jóvenes, procede una familia separada ya que su padre, los ha abandonado por otra mujer más joven. Sus vivencias van del instituto, que él observa con curiosidad de entomólogo, aunque siempre solidario, hasta el primer amor de su vida, por la joven Fátima, una inmigrante que nos descubre todos los tabúes que pesan sobre las mujeres de procedencia árabe; aunque también pasa por las bandas callejeras, por el amor que siente hacia una profesora quien le descubre los caminos del arte y, en suma, por los sinsabores y angustias de un joven de 16 años, que tiene cuerpo de adulto, pero que, sin embargo, aún es un adolescente. No debemos olvidar sus intereses lingüísticos, aunque Albert defiende el catalán, de ahí su logo Scat, escribe la novela en castellano para demostrar que el bilingüismo es posible.

    En la novela, como decíamos al principio, se alude al mundo de los “graffiteros”, ya que Albert fue y ha sido o es un “graffitero”, aunque, con el tiempo, deja de asaltar trenes y reivindica su arte desde otras posiciones; esto es, estudiándolo en la Universidad. Así, al terminar la historia, tiene ya 18 años y puede echar la vista atrás y recordar esos acontecimientos que le marcaron perturbaron.

    Señalábamos también que era un libro comprometido porque su autor no obvia pasajes duros, al hablar, por ejemplo, de las bandas callejeras y remarca lo difícil que es ser inmigrante en ciertos ámbitos de nuestra sociedad.

    “Scat”, por último, es un ejercicio lingüístico lúcido, ya que encontraremos todos los registros en el relato, desde el más vulgar hasta el más culto, pasando por conversaciones de “chat”, términos de la jerga juvenil o del argot y, en suma, disquisiciones filosóficas casi acerca de la vida y del arte.

    El libro va dirigido al público juvenil, aunque recomendamos la lectura a todos los que sientan curiosidad por conocer desde dentro el pensamiento de un adolescente y tratar de entender sus comportamientos antes de criticarlos.

    En definitiva, un libro muy bien escrito, distinto por la temática y por la forma, que no defraudará al lector.





volver      |      arriba

contador

BIOGRAFÍAS    |    CULTURALIA    |    CITAS CÉLEBRES    |    ARENA Y CAL


Islabahia.com
Enviar E-mail  |  Aviso legal  |  Privacidad  | Condiciones del servicio